Nietzsche lobotómico
Vía Rizósfera me entero que el pasado 1 de diciembre Mindhacks publicó una nota interesantísima sobre un estudio que reconsidera las causas de la locura y muerte de Friedrich Nietzsche. Dicho estudio se contrapone al diagnóstico que señala que Nietzsche murió a causa de una demencia sifilítica. Los autores de dicho estudio [abstract] sugieren que Nietzsche murió de una dementia frontotemporal, la cual es un tipo de demencia que afecta específicamente a los lóbulos frontal y temporal del cerebro. El estudio está basado en una revisión de las notas médicas referidas a la enfermedad de Nietzsche, reconstruyéndo su historia clínica a la luz de lo que hoy en día se sabe de la sifilis y de la dementia, con el fin de sugerir una diagnosis alternativa.
Es de mencionar que mucho tiempo se insistió en que la sifilis había sido la causa de la muerte de Nietzsche, a pesar de que muchos de sus síntomas eran inconsistentes con los típicos casos de sífilis. Pues bien, este estudio parece abrir un nuevo horizonte de interpretaciones sobre la causa de su derrumbamiento mental. De entrada las condiciones en las que Nietzsche fue hospitalizado inicialmente, son muy poco convincentes. La historia dice que en enero de 1889 Nietzsche había mandado a Burckhadrt y a Overbeck un par de cartas histriónicas a partir de las cuales ellos interpretaron su falta de cordura. Así pues Overbeck, quien era su amigo pero también el encargado de administrar la pensión que Nietzsche recibía de la Universidad de Basilea, decidió viajar a Turín para recluir a Nietzsche en la clínica psiquiátrica de dicha Universidad, donde Otto Binswanger le diagnosticó el padecimiento sifilítico. Sin embargo es de considerar que en el siglo XIX, la sífilis también era un pretexto de exclusión social, una especie de garantía de encierro, sobre todo cuando el proceso de desintitucionalización psiquiátrica era expelido por uno de los especialistas más importantes de la época. Así pues, al señalar que la dementia frontotemporal fue la verdadera causa de hundimiento nietzscheano, la evidencia de este nuevo diagnóstico nos lleva a descartar el discurso oficial que pretende justificar el encierro de Nietzsche a partir de las razones sifilíticas de su demencia, y nos hace pensar que las autoridades universitarias de Basilea tenían otro tipo de razones para hacer de Nietzsche el objeto de esa exclusión.
Y es que no hace falta ser un neuropsiquiátra para saber que los lóbulos frontal y temporal del cerebro pueden ser dañados cuando se consume compulsivamente -y durante un largo periodo de tiempo- drogas como el opio. Pero todavía hoy en día muchos biógrafos evitan sistemáticamente relacionar a Nietzsche con el consumo de drogas: en su detracción siguen haciendo de él un artífice del control psiquiátrico y de la normalización médica. Sin embargo, es muy probable que Nietzsche haya sido un gran consumidor de opio y que lo haya usado para experimentar su propia singularidad. No obstante, más allá de los riesgos que conlleva ese tipo de experimentación, es poco probable que su derrumbamiento haya sido provocado por el consumo de esa droga: más bien era su estilo de vida lo que resultaba una amenaza para la época. Hoy podemos observar que no podría haber sido sino a partir de Nietzsche, que el consumo de droga se patologizaría posteriormente en términos de adicción: su caso sería usado por muchos psicólogos y psiquiatras como objeto de estudio, y su vida sería modelizada como un asunto clínico por excelencia. En este contexto, no hay nada que nos asegure que los lóbulos cerebrales de Nietzsche no fueron afectados en los primeros días de su reclusión, durante su estancia en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Basilea.
Pequeño Friedrich
Es de mencionar que mucho tiempo se insistió en que la sifilis había sido la causa de la muerte de Nietzsche, a pesar de que muchos de sus síntomas eran inconsistentes con los típicos casos de sífilis. Pues bien, este estudio parece abrir un nuevo horizonte de interpretaciones sobre la causa de su derrumbamiento mental. De entrada las condiciones en las que Nietzsche fue hospitalizado inicialmente, son muy poco convincentes. La historia dice que en enero de 1889 Nietzsche había mandado a Burckhadrt y a Overbeck un par de cartas histriónicas a partir de las cuales ellos interpretaron su falta de cordura. Así pues Overbeck, quien era su amigo pero también el encargado de administrar la pensión que Nietzsche recibía de la Universidad de Basilea, decidió viajar a Turín para recluir a Nietzsche en la clínica psiquiátrica de dicha Universidad, donde Otto Binswanger le diagnosticó el padecimiento sifilítico. Sin embargo es de considerar que en el siglo XIX, la sífilis también era un pretexto de exclusión social, una especie de garantía de encierro, sobre todo cuando el proceso de desintitucionalización psiquiátrica era expelido por uno de los especialistas más importantes de la época. Así pues, al señalar que la dementia frontotemporal fue la verdadera causa de hundimiento nietzscheano, la evidencia de este nuevo diagnóstico nos lleva a descartar el discurso oficial que pretende justificar el encierro de Nietzsche a partir de las razones sifilíticas de su demencia, y nos hace pensar que las autoridades universitarias de Basilea tenían otro tipo de razones para hacer de Nietzsche el objeto de esa exclusión.
Y es que no hace falta ser un neuropsiquiátra para saber que los lóbulos frontal y temporal del cerebro pueden ser dañados cuando se consume compulsivamente -y durante un largo periodo de tiempo- drogas como el opio. Pero todavía hoy en día muchos biógrafos evitan sistemáticamente relacionar a Nietzsche con el consumo de drogas: en su detracción siguen haciendo de él un artífice del control psiquiátrico y de la normalización médica. Sin embargo, es muy probable que Nietzsche haya sido un gran consumidor de opio y que lo haya usado para experimentar su propia singularidad. No obstante, más allá de los riesgos que conlleva ese tipo de experimentación, es poco probable que su derrumbamiento haya sido provocado por el consumo de esa droga: más bien era su estilo de vida lo que resultaba una amenaza para la época. Hoy podemos observar que no podría haber sido sino a partir de Nietzsche, que el consumo de droga se patologizaría posteriormente en términos de adicción: su caso sería usado por muchos psicólogos y psiquiatras como objeto de estudio, y su vida sería modelizada como un asunto clínico por excelencia. En este contexto, no hay nada que nos asegure que los lóbulos cerebrales de Nietzsche no fueron afectados en los primeros días de su reclusión, durante su estancia en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Basilea.
Etiquetas: Nietzsche
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-Recuerdo que mis profesores de Filosofía me decían que cuando vas más allá del entendimiento, cuando te adelantas a la mente de los demás: invariablemente enloqueces... oh, pobre final truqueado de Herr Nietzsche.
-La risa obviamente es debido al video "Gott ist tot", que así debió escucharse pero con las vocecillas gachupinas suena hilarante -jejeje-.
Como frutas y verduras =p
Saludotes Con Sangre Muerta tipo O (-)
Bueno de que hubo en él mucha locura eso ni qué decirlo. Pero el punto es que hay un daño lobular que no se sabe cómo se produjo, y nada nos impide pensar que ese daño le fue producido por los tratamientos que recibió en el hospital de Basilea.
saludos sangrones